Demostración y entrevista al Maestro en la II Muestra de bonsái en Gines

Los asistentes del segundo día de la muestra pudieron disfrutar de un impresionante trabajo en madera seca y posterior modelado de un magnífico Junipero. Podéis ver las fotos al final de este post..Fotos cedidas por el compañero Juan Márquez.

Al hilo de la demostración, también aprovechamos para hacerle una entrevista al maestro. En ella podreis apreciar su ejemplar visión del bonsái. La entrevista está transcrita tal cual de la grabadora. Espero que la disfrutéis como nosotros:

ENTREVISTA AL MAESTRO DE LA ASOCIACIÓN SEVILLANA DE BONSÁI “CHOKKAN”.

26/3/2010

P: ¿Cuando fue y como fue tu primer contacto con el mundo del bonsái?

R: Con el mundo del bonsái en sí, creo recordar que fue un amigo que me hizo un comentario de cómo se podaban las raíces de los árboles y creo recordar que tendría yo unos 17 o 18 años. Eso con lo que es el bonsái, pero anteriormente, cuando yo tenía unos 10 u 11 años, sin saber qué era el arte del bonsái, ya me dedicaba a cultivar árboles que recuperaba, pequeño plantoncitos a los que les cortaba las raíces y las ramas y los metía en macetas pequeñitas.


P: Entonces tú ya te acercaste al mundo del bonsái sin conocer si quiera qué era un bonsái, ¿no?

R: Eso es, yo cultivaba esos pequeños arbolitos, que fueron los primeros que sufrieron conmigo (risas), porque algunos se me morían,  y otros, después de un tiempo se los regalaba a las vecinas, y aún quedan algunos de esos árboles vivos. Todavía alguna vecina, cuando me ve por la calle me dice “¿te acuerda del arbolito que me regalaste?, pues aun lo tengo en el balcón”.

P: En el caso de la sabina que diseñaste el otro día en la muestra de bonsái de Antonio Arana ¿cómo fue el abordaje de ese árbol? ¿Es algo técnico, instintivo, es algo que te sale solo?

R: Ahora ya es algo que sale solo de manera instintiva, pero lo primero es técnica. Primero te apoyas en la técnica y buscas la primera rama, la segunda rama, movimiento del tronco…cuando tu ya superas ese tiempo en que la técnica ya la has aprendido y llevas mucho tiempo haciendo la misma cosa, al final todo surge de una manera instintiva, como la música o cualquier tipo de arte. Al principio, con la música tienes que ir cogiendo los acordes, después la música sale sola en tu cabeza. El bonsái es exactamente lo mismo: tú te sientas delante del árbol, lo ves y tú estás viendo ya el bonsái.

P: Entonces lo primero sería aprender la técnica… cascada

R: La primera parte es aprender la técnica, te apoyas en la técnica porque no hay más remedio, pero si tú me preguntas a mí como lo hago yo en la actualidad…me apoyo en la técnica después, primero veo el árbol y luego me sirvo de la técnica para hacer lo que he visto.

P: Cualquier persona ajena al mundo del bonsái y que te viera en la demostración que llevaste a cabo con la sabina puede pensar que el bonsái es algo rápido, que se hace en un momento y que no es tan complicado como podemos llegar a pensar ¿crees que las demostraciones son útiles para una persona que quiera iniciarse en el mundo del bonsái?

R: Verás, el bonsái no es tan complicado como parece. Es como todo, se aprende la técnica y una vez aprendida ya no es tan complicado. Después las demostraciones: desde el punto de vista del bonsái, la demostración sirve para decirle a las demás personas que hay un arte que es el bonsái, que es atractivo y bonito, ahora, como práctica en sí a mí no me parece una buena práctica desde el punto de vista del bonsái como arte.

P: ¿Por que dices eso?

R: Porque el bonsái es un arte que desde el cultivo hasta cómo se hace, los años que se tarda…si te fijas, en todo es un arte que requiere tiempo, paciencia, requiere meditar, requiere tranquilidad, y en una demostración no se dan ninguno de esos condicionantes, por tanto no es lo más adecuado, por supuesto. Pero complicado no es, depende de cada uno.

P: Las demostraciones, entonces, ¿es algo reciente o ya se hacía antiguamente en Japón?

R: Lo de las demostraciones es reciente, incluso me atrevería a decir que eso empezó cuando los occidentales nos acercamos al mundo del bonsái, igual que las exhibiciones de artes marciales, igual que las exhibiciones de ikebana. En el origen habría un maestro que haría un trabajo equis y los alumnos verían cómo lo hacía, pero no una demostración como las de hoy día que consisten en coger un árbol trabajarlo, alambrarlo  y parece que el trabajo ya ha terminado.

P: Entonces podemos decir que las demostraciones es un producto occidental ¿no? Y eso es como consecuencia de…

R: Eso es consecuencia de querer vender algo (risas). Pero bueno, hoy día también los orientales se han apuntado al carro de vender ¿eh?

P: Para una persona nueva en el mundo del bonsái qué crees que es más difícil, el diseño o la horticultura, el cultivo?

R: La técnica y el diseño se aprenden con facilidad, el cultivo requiere más intuición y paciencia y muchos años, y no es que sea más difícil, es que requiere más tiempo.

P: No estamos acostumbrados a hacer cosas que requieran mucho tiempo ¿no?

R: claro.

P: Qué le aconsejarías a alguien que quisiera entrar en el mundo del bonsái? ¿algo fundamental que cuando tú empezaste te hubiera evitado equivocaciones?

R: Aun hoy me sigo equivocando (risas) ¡como si ya me hubiera dejado de equivocar!

P: Pero seguro que hay algo que si te lo hubieran advertido o enseñado te hubiera evitado muchos errores.

R: las prisas, que alguien me hubiera dicho “chaval, no tengas prisa”

P: Es decir, después de tu larga experiencia y de que ya controlas bien el tema del bonsái, aún sigues pensando que la prisa es un problema que nos afecta a todos.

R: A mi y a todo el mundo, nosotros queremos las cosas para ayer, y eso es algo que está en la sociedad y lo trasladamos al bonsái, y para lo que debe de servir el bonsái es para lo contrario, para apaciguarnos, para calmarnos. Si el bonsái no sirve para eso no cumple la función para la que surgió en su origen. Hace ya tres mil años que alguien se dio cuenta que el bonsái proporcionaba paz y armonía y si no sirve para eso entonces ¿para qué sirve?

P: Nosotros tenemos como referente a la hora de hacer bonsái a la Naturaleza, pero nuestra sociedad cada vez está más alejada de la Naturaleza, ese referente se va perdiendo ¿qué piensas tú?

R: Claro, ahora mismo hay una inconexión con la naturaleza, incluso nos parece que es algo hostil. Lo de fuera es hostil, mientras que las ciudades y el hormigón, eso es “mi casa”.  Y lo que está afuera, los árboles, el bosque, es algo hostil porque hace frío, porque llueve, porque hay nieve. No hace mucho tiempo aún estábamos en el bosque, y esto de las ciudades grandes y el hormigón no tienen más de 200 años de antigüedad. El ser humanos tiene muchos años de antigüedad en la Tierra, y en tan poco tiempo no hemos podido asimilar esto. Y la verdad es que lo hostil es esto: el hormigón, las viviendas, el tráfico, el coche, los semáforos. Eso es lo hostil, de hecho así estamos con el estrés, corriendo…y cuando vamos al campo, la sensación que tenemos normalmente es de paz, de tranquilidad…y esa es la referencia. Ahí es dónde debemos de ir a buscar el bonsái.

P: ¿Crees entonces que el bonsái nos puede llevar a redescubrir la Naturaleza?

R: Sí, si no sirve para eso, entonces para poco nos sirve. Tener por tener, por poseer, y más un bonsái, que es un ser vivo, maravilloso y hermosísimo, el simple hecho de poseerlo no da la felicidad plena.